I'm so happy. Cause today I found my friends. They're in my head. I'm so ugly. But that's ok

21.10.09

polémica en la red.

Una monja inicia una campaña contra la vacuna de la gripe A
La religiosa Teresa Forcades ha divulgado masivamente un vídeo en el que advierte sobre los riesgos de la vacuna.

Se llama Teresa Forcades y está en el ojo del huracán por un vídeo que ha colgado en Internet. Es una monja benedictina de origen catalán que ha iniciado un movimiento ciudadano cuyo objetivo es evitar que la vacuna contra la nueva gripe sea obligatoria.
La religiosa advierte en un vídeo, que se está descargando de manera masiva, sobre los riesgos y efectos secundarios de la vacuna.

La monja, que también es doctora en Medicina, es autora de un libro titulado Los crímenes de las grandes compañías farmacéuticas, en el que denuncia la forma en la que
el poder político de las grandes farmacéuticas es utilizado para obtener enormes beneficios económicos a costa de la salud pública.

Forcades publica en
su blog un extenso comunicado en el explica que, en enero del 2009, la filial austríaca de Baxter distribuyó a 16 laboratorios de Austria, Alemania, la República Checa y Eslovenia, 72 kilogramos de material para preparar miles de vacunas contra la gripe estacional.

Estas vacunas, que serían administradas entre febrero y marzo, «fueron probadas en hurones que murieron tras recibirla». Según la religiosa, después de una intensa investigación, se concluyó que la vacuna de la casa Baxter contenía virus vivos de la gripe aviar (virus A/H5N1) combinados con virus vivos de la gripe de cada año (virus A/H3N2).

«Si esta contaminación no se hubiese descubierto a tiempo, la pandemia que sin base real están anunciando las autoridades sanitarias globales (OMS) y nacionales, ahora sería una espantosa realidad», asegura Forcades quien añade que «esta combinación de virus vivos puede ser especialmente letal porque combina un virus que tiene un 60% de mortalidad pero es poco contagioso (el virus de la gripe aviar) con otro que tiene una mortalidad muy baja pero con una gran capacidad de contagio (un virus de los de la gripe de cada año)».

Forcades explica en su vídeo que «la nueva gripe» no es nueva porque sea del tipo A, ni tampoco por ser del subtipo H1N1, sino que «lo único que es nuevo es pertenecer a la cepa S-OIV».

Según la benedictina, la epidemia de gripe de 1918 fue también del tipo A(H1N1) y asegura que, desde 1977, este tipo de virus forma parte de la temporada de gripe estacional.

En su vídeo, la monja destaca que profesionales de la salud como el Bernard Debré, del Comité de Ética de Francia y Juan josé Rodríguez Sendí, que preside la Asociación de Colegios Médicos de España, coinciden en que la tasa de mortalidad de la gripe A es inferior a la estacional, por lo que las alarma mundial que existe en varios países es innecesaria.

Destaca también que desde que empezó a detectarse esta enfermedad en abril de 2009 y hasta el 15 de septiembre de 2009 han muerto 137 personas en Europa y 3.559 en todo el mundo, cuando debido a la gripe estacional fallecen entre 40.000 y 220.000 personas.

Entre sus múltiples advertencias la religiosa señala que los laboratorios han diseñado la nueva vacuna en dos dosis que deben sumarse a la vacuna de la gripe estacional,
lo que triplica los posibles efectos secundarios como la parálisis de Guillain-Barré.
Además, las empresas farmacéuticas, según esta monja, están exigiendo a todos los países que firmen acuerdos de inmunidad para que en caso de que las vacunas tengan más efectos secundarios de los previstos, la industria quede exenta de toda responsabilidad.

«Hago un llamamiento a activar los mecanismos legales necesarios para asegurar de forma rotunda que no se podrá forzar a nadie en nuestro país a ser vacunado en contra de su voluntad, y que los que decidan vacunarse no serán privados del derecho a exigir responsabilidades ni del derecho a ser compensados económicamente (ellos o sus familiares) en caso que la vacuna les cause una enfermedad grave o la muerte», concluye el polémico comunicado de Forcade.



20.10.09

vive la vida (pero no a cualquier precio)

A menudo los argumentos apologéticos entorno al modo de vida vegano/vegetariano se substratan en el concepto moderno ( y, por definición, efímero, frívolo e individualista) que lo definen como un tipo de alimentación sano, natural y conductor hacia una mejor calidad de vida y una más longeva existencia. Al margen de los mentados evidentes beneficios personales de la dieta vegetal, la visualización de las razones que la envuelven no contempla como premisa básica, sin embargo, otro de los triunfos que logran tales conductas, me refiero a la inherente exención de asesinatos directos a compañeros de género que nuestros hábitos en la mesa suscitan.

Cien mil millones de animales están muriendo anualmente en nuestras manos, nuestros laboratorios, nuestros centros de exterminio. Ya no se trata, pues, de un asesinato aislado (y no por ello menos susceptible de punición), sino de un genocidio consciente, premeditado y aparentemente imprescindible, para la economía internacional y para nuestra perversa lectura del "progreso", el mismo "progreso" que victimiza y tortura, además, a seres vivos extraordinariamente similares a nosotras.

Aceptar que matamos es, en cierto modo, asumir que nos pueden matar. No es sabiduría, es el proceso más elemental de comportamiento, legado de nuestra miserable conducta humana: el benemérito "ojo por ojo". No es, pienso, un mero pasatiempo esto de comer cadáveres. No quisiera entrar en el tema de los residuos animales y en la problemática mundial de su gestión.

Existe, por otro lado, una tendencia inmoderada en la actual sociedad hacia el culto del "yo" y del "más"; ambas parecen ser las dos piernas sobre las cuales pisa - y pisa fuerte-, nuestra especie. En éste ámbito, comer ya no se puede argumentar como un ejercicio básico de supervivencia (ni la excusa por la que muchas personas trabajen mil horas al día): la gastronomía nos ha conmovido; el bombardeo de proteínas y la acumulación desordenada de lípidos o la inclusión social de nuestras costumbres excesivamente omnívoras, son dueñas de nuestros hábitos fisiológicos con tal compulsión que hemos hecho de ellos un deber y un derecho, además de un placer. Ese placer a través del cual tantas y tantas veces canalizamos y desintoxicamos las frustraciones que la vida cotidiana nos depara.

No es que me manifieste en abierta oposición de la gastronomía (las combinaciones vegetales de una buena mesa son loables, aunque no debamos obsesionarnos con ello ), pero priorizando menos esta actitud podríamos, quizás, estar más en paz con nosotras y con cuanto nos rodea, en fin, con la inmensa comunidad de la vida.

Los animales, todos los animales, han sido y son despreciados por el ser humano, aduciendo la sustentación de este modus operandi a la idea generalizada (como las mayorías absolutas, la cultura de masas o el pensamiento único), de que son nuestros esclavos naturales o de que llevan una vida tan simple, que casi resulta un acto de piedad y/o supremacía lógica de seres superiores, destruirles como entes autónomos, y físicos, para aprehenderlos hacia nuestros intereses, sean de carácter turístico (corridas de toros, salvajes fiestas populares,...), vanidosos ( confección con pieles, vivisección,...), o meramente gastronómicos. En la embrutecida sociedad moderna, cada vez más falta de estímulos espirituales e inquietudes autogestionadas o autoinducidas, la vida de muchas personas resulta más pobre, rutinaria y esclavizada que la de algunos animales, y no por ello comparamos a dicha gente con animales, ni les restamos el mérito de la vida (único bien absoluto). Un pollo, en su calidad de pollo, en su universo social, es capaz de ser mucho más perfecto que muchas personas en su rol de personas.

No olvidemos esto. Tal vez otro de nuestros motivos para la destrucción de los animales resida en la venganza que les debemos por ser capaces de emitir y asumir tanta libertad y felicidad. Tal vez fuera hora de replantearnos nuestras relaciones con el reino animal.

De igual manera nos comportamos con algunos congéneres humanos, a los cuales, aunque de modo velado e indirecto, parece ser que consideramos inferiores desde este "Maravilloso Primer Mundo"; anteponiendo la satisfacción personal o de nuestro grupo tribal contra cuanto nos la impida. Es por ello que la esclavitud de los recolectores de café, cacao..., ha generado el comercio justo, que la destrucción de la Amazonía ha erogado actitudes de consumo responsable y no depredador, o que la extinción de seres vivos en el nombre de una capricho o de una falsa necesidad ha construido formas de vestir, de comer, de pensar y de vivir que erradican tales posturas. Todo acto vital contiene en sí mismo una alternativa a él, como el veneno y el antídoto. Cualquier actividad humana - generalmente basada en la erosión insostenible del entorno -, ofrece a su vez un modo paralelo de ejercerla; amparadas, como mínimo, en el respeto que exigimos para nosotras, o en su equivalente animal "no racional".

¿De qué modo una especie que, con alevosía, regocijo e impunidad, lleva a cabo la extinción masiva de sus congéneres y de su propio planeta (garantizando así su propio suicidio), podría ser denominada "racional"?

Xavi Bayle

Fuente: http://www.haztevegetariano.com/page/731/xavi_bayle

19.10.09

the new one

tiempo sin actualizar. pero total, nadie lo lee, y en el fondo me encanta, porque me permite tener más libertad para poder escribir lo que me salga de las narices.
creo que hoy he dado un paso más. he estado pensando, y he optado por creer que lo mejor es no pensar. me explico. me paso la vida pensando en como hacer las cosas, como mejorarlas, ¿para qué? para que cuando tomo la decisión sea tarde porque he tardado demasiado en pensar. a la mierda. soy muy racional, si, ¿y que? pero eso no quita que por una vez en mi vida no piense y encare las cosas tal como vienen. da morbo pensar que la vida te va agitar y tu tienes que ser más inteligente que ella para no tumbarte.
priorizo. se me da fatal priorizar cosas. para mí todo es importante. si no es importante no le daria ningún tipo de atención. versionando, si pienso existe. y no puedo priorizar. no sé hacerlos y quizá sea tarde para empezar ahora. me gusta trabajar bajo presión y he crecido así.
que se le va a hacer. será mi encanto oculto y lo tendré que potenciar.




y simplemente, acabo diciendo... madonna; ¿porque coño quisiste madurar?